QUINTA APROXIMACIÓN - CONSIGNA 9 - CAROLINA CERUTTI
QUINTA APROXIMACIÓN
CONSIGNA 9
Elaboración de un ensayo individual, donde se documenta la experiencia del cursado del Taller de Práctica Docente I, transcurrido hasta el momento.
Elaboración de un ensayo individual, donde se documenta la experiencia del cursado del Taller de Práctica Docente I, transcurrido hasta el momento.
Por Cerutti Carolina.
Educación, un acto de provocación
Educación, un acto de provocación
Es difícil mirar el recorrido del
cursado del taller de Practica I, sin entretejer el recorrido con las otras
materias del profesorado. Porque más allá que se fueron abordando autores y
temas diferentes, todo confluye en un punto, la educación. Eso provocó que
algunos conceptos, frases, autores, generaran mayor movilidad interior.
Volviendo al taller de práctica
I, la verdad que antes de comenzar la primera clase, no tenía conocimiento de
lo que se trabajaría, solo alguna idea, en relación al nombre de la cátedra, de que el foco estaría puesto en el ejercicio
de la docencia, lo que justamente llamamos práctica docente, pero sin saber bien
de qué manera.
La primera clase de presentación,
nos permitió a todxs lxs que estamos cursando el profesorado, poder encontrar
lugares comunes o no, con respecto al campo laboral.
Trabajar con las aproximaciones
fueron puntos conectores con el campo de la comunicación y la educación, pero
desde perspectivas y lugares diferentes. La primera aproximación fue nodal en
este punto de partida, el poder volver a pensar y discutir la configuración de
la comunicación social, en tanto tribus y territorios, permitió volver
redefinir de alguna manera, o recordar en otra, el campo que fuimos abonado
desde la teoría y caminando en la licenciatura.
La primera aproximación fue conformar un grupo, que es el que
actualmente integramos, y trabajar un texto de Tony Becher- en tanto “tribus y
territorios académicos”; para luego armar un esquema o boceto en un afiche, lo
esencial de este primer momento de la actividad (reflexionar y representar
tribus/territorios) se vinculó con graficar/sintetizar lo expresado y elaborado
grupalmente, en donde nuestro grupo hizo un dibujo del territorio de las Islas
Malvinas. Logramos poner en diálogo el campo de las ciencias sociales como
perspectiva teórica y metodológica de investigación, construcción de saberes y
pensamiento crítico de reflexión y análisis de la realidad, con el campo de la Comunicación
Social. Reconocer su carácter interdisciplinario en donde son múltiples las
disciplinas que estudian el fenómeno de la comunicación y que los comunicadores
pueden utilizar como metodologías y perspectivas de análisis de la realidad
para hacer valer sus investigaciones.
En la discusión grupal hubo
ciertas coincidencias en las exposiciones individuales, como la generalizada
identificación en tanto profesionales y trabajadores de la comunicación social,
la complejidad de un campo diverso y heterogéneo, con límites difusos, en
diálogo con múltiples discursos y disciplinas de las ciencias sociales.
Cada uno de los siete grupos expuso su producción, y hubo posibilidad de
intercambios. Fue muy interesante escuchar la exposición de los grupos,
sus representaciones y sentidos sobre el campo de la comunicación social.
Luego trabajamos la línea de
tiempo de nuestra propia historia de vida, utilizando unos de los recursos que la
Sociología Clínica adopta; es el modo de recurrir a la primera persona y la
propia experiencia, que coloca a la perspectiva del actor y el reconocimiento
de la subjetividad en un lugar privilegiado en la producción de conocimiento
acerca de lo social e histórico.
El trabajo con este recurso, fue
muy interesante, pero sobre todo porque luego leyendo a Carina Rattero, Prof.
En Ciencias de la Educación y Máster en Educación, que hace referencia al lugar
de las narraciones de la propia historia de vida en los vínculos entre docentes
y alumnos. Ella considera relevante poder habilitar recursos para que los
estudiantes puedan narrar o hacer el recorrido en su propia historia, ya que el
trabajo en torno a lo cotidiano suele implicar la construcción de espacios en
los cuales los estudiantes construyen sus propias historias. La autora destaca
que la atención por el contexto y por los intereses de los estudiantes nos
permite realizar pequeños desplazamientos que nos llevan a avistar una cuestión
con la que se encuentra estrechamente vinculada: la narración.
En relación a esto que plantea
Carina Rattero, me parece que el recurso de la línea de tiempo es una forma de
generar condiciones para que los estudiantes hablen de su cotidianeidad, que
narren lo que (les) pasa, el reconocimiento de sus propias historias colectivas
y particulares; como futura docente, de poder decir estás ahí y te reconozco, dice
Rattero “cuando ellos pueden hablar de su historia, es cuando ellos se sienten
que están ahí”. Poder hablar de la propia historia libera a los jóvenes del
anonimato; por lo que esta propuesta no puede pasar desapercibida para estudiar
las condiciones de enseñanza y aprendizaje en las escuelas secundarias.
También quiero destacar, ya que
para mí fue muy relevante, el trabajo que se hizo en base a la escena de la película
Klass, de IlmarRaag, Estonia (2007). A esa clase llegué cuando terminaban de
ver la escena de la película y se disponían a escribir lo que vieron. Fue
interesante escuchar lo que cada unx había observado, en qué habían centrado su
atención y qué habían dejado de lado, después vi la escena en mi casa. Ese fue
una puerta que se abrió para hablar sobre el registro, que se debe registrar y
que no en una clase, con la finalidad de poder hacer una propuesta de enseñanza para ese curso. Lo sustancial
es poder describir acciones, la distribución del espacio, en su dimensión
espacial como temporal. En donde se nos recomienda que utilicemos categorías
gramaticales, que en lo posible, podamos conocer el nombre de quien hacemos el
registro y en el caso de citar a alguien, lo podamos hacer de manera correcta
(citas textuales y no textuales). Otro
aspecto que fue clave, fue sobre lo que no debemos registrar, y aquí se explicó
que el registro no es descriptivo, tampoco utilizamos categorías de análisis, y
tampoco nos debemos basar en prejuicios ni adjetivaciones.
Dice María Teresa Quirós que los
grandes cambios educativos se dan en el aula. Dice ella, el aula es el espacio
que debe permitir valorar a cada niño, niña, joven o adolescente, que les
permita desarrollar el ejercicio de la participación, que puedan crear,
expresarse, innovar y desarrollar el trabajo colectivo. Y el recorrido por esta
cátedra, justamente ha permitido la producción colectiva, el innovar y la participación,
lo que siempre se presentará como un gran desafío que en el ejercicio de la
docencia, debemos asumir.
Y cierro este trabajo, con las
palabras de Enrique Bambozzi que dice que el educador como actor político debe
provocar escenarios (material y simbólico) para que todos los sujetos se apropien
de los derechos básicos. Se debe recuperar la profesionalización del docente
como agente intelectual, crítico, en la dimensión política de la educación. Ya
que la educación es un campo político.

