QUINTA APROXIMACIÓN - CONSIGNA 9 - CELIA MALDONADO
QUINTA APROXIMACIÓN
CONSIGNA 9
Elaboración de un ensayo individual, donde se documenta la experiencia del cursado del Taller de Práctica Docente I, transcurrido hasta el momento.
Elaboración de un ensayo individual, donde se documenta la experiencia del cursado del Taller de Práctica Docente I, transcurrido hasta el momento.
Ejercer como Docente quizás no es una de las primeras imágenes que se me venían a la mente al momento de pensar al “yo comunicador” pero hacer este trayecto nos obliga cuestionarnos ciertas nociones. A partir de la propuesta de la catedra reflexionamos sobre unos tópicos: ¿Qué fortalezas tenemos como profesionales de la comunicación desarrollándonos en el ámbito de la educación? Considero particularmente que como comunicadores tenemos la capacidad de “ver en cada uno de los episodios de la cotidianeidad a los sujetos de acción, a la acción/efecto comunicativo de la situación en la que se ven inmersos en conjunción con el contexto que los contiene/atraviesa”.
Son estos modos de ver los que hacen a una decodificación de los actos comunicativos de una manera integral/holística. Y es este el rasgo el que creo podemos trasmitir. El entendimiento del otro, como un sujeto independiente, atravesado por subjetividades y por factores externos que lo hacen ser único. Rasgos como estos se pueden transpolar a actividades creativas conjuntas, como por ejemplo: Al plantear una situación donde hay un objetivo específico, producir un elemento publicitario gráfico, nuestros alumnos contaran con herramientas para posicionarse como sujetos discursivos, donde podrán identificar el destinatario, por lo tanto podrán modelar el lenguaje en función del otro para asegurar el entendimiento y la pregnancia de nuestro mensaje objetivo.
En relación a aquellos conceptos que tienen un lugar “especial” en mi formación como comunicadora creo que identificaría uno de los acercamientos más temprano que he hemos tenido en la carrera siendo estudiantes. En este sentido Paul Watzlawick, psicólogo que ha teorizado ampliamente en el ámbito de la comunicación, propone los Axiomas de la Comunicación. Son estas “verdades evidentes”, justas, aportan las claves para entender los procesos comunicativos interpersonales que son en definitiva los que me atraen en particular. El lenguaje, su uso, sus implicancias, “lo dicho y lo dicho tras lo no dicho”. Tales postulados son sencillos en cuanto a complejidad teórica si se quiere, pero no dejan de ser clave. Los mensiono muy brevemente para continuar con la reflexión.
Axioma primero: Es imposible no comunicarse; segundo: Toda comunicación tiene un nivel de contenido y un nivel de relación, de tal manera que el último clasifica al primero, y es por tanto, una meta comunicación; tercero: La naturaleza de una relación depende de la gradación que los participantes hagan de las secuencias comunicacionales entre ellos; cuarto: La comunicación humana implica dos modalidades: la digital (verbal) y la analógica (no verbal); Quinto; Los intercambios comunicacionales pueden ser tanto simétricos como complementarios. ¿Pensar una discusión entre dos personas en esta clave, no resultaría más provechoso a la hora de hacer un mero juicio de valor? ¿Entender la pregunta de un alumno no es más profunda y significativa si atravesamos su discurso bajo estas premisas? Creo que sí, entender la particularidad como parte del todo. Así creo que la lingüística se convierte central para el trabajo del comunicador, entender al sujeto como un productor de significados constantes, y considerar las limitaciones y aberturas que provee la lengua/el habla nos da otra herramienta para “entender”. En definitiva creo que la comunicación me ha dado herramientas para decodificar, y creo que estas mismas sirven para ayudar a codificar a “otros” sujetos que quizás en primera instancia cuenten con menos habilidades.
Quisiera concluir este brevísimo ensayo, con una frase que dijo Mónica Ferrer, profesora de este trayecto. El primer día de clase ella dijo: “Hola yo Soy Mónica y Estoy como profesora adscripta de la materia” y remarco la diferencia entre el ser y el estar. Creo que en este tiempo que nos toca transitar, y que ni siquiera es de este tiempo sino que es de alguna manera inherente a nuestra humanidad, las categorías sirven a para diferenciarnos y mientas más título tenga nuestro “Ser” (meritocracia) mejor posicionados estaremos. ¿Y quién no quiere siempre un mejor lugar desde donde estar parado? En esta búsqueda de títulos que encubren el Ser y acartonan nuestro “Yo” ,que es tan igual al otro, se va desdibujando a quien tenemos al lado. Diferenciarse, sobresalir, desconocer al otro, a ese otro a quien no debiéramos dejar de entender como un par se vuelve moneda corriente.
Hola, Soy Celia Maldonado, estudie en la UNC la Tecnicatura en Comunicación Social, ahora estoy cursando el Profesorado Universitario en Comunicación y espero, si tengo la oportunidad de estar como docente en curso, poder pararme desde una mirada no muy distinta a esta que tengo un día de mayo de 2018. Espero poder ver siempre al otro como un par y espero contar con las herramientas necesarias para poder trasmitir aquello que haga crecer al otro en su humanidad. Freire dice en su texto el Grito Manso “el buen ciudadano es el buen hombre, la buena mujer, y solo si son buenos hombres y son buenas mujeres podrán ser buenos médicos o artesanos. Somos personas, gente, antes que especialistas”. Freire propone una pedagogía de la “gentitud” que apunta a formar buenas personas, no solo especialistas. Adhiero plenamente a esta manera de entender la educación. Es este sentido creo que el trayecto de comunicación ha hecho lo suyo conmigo, y espero poder aportar mi cuota al momento de estar en ejercicio de la docencia.

