MEMORIAS
La experiencia
educativa que abrió el camino
Por Claudia Martellotto
En este texto usted encontrará un resumen de
mi proceso de formación como comunicadora-educadora; enfocado en un desarrollo
cronológico, que permite tener orden y coherencia-casi siempre- de los hechos
que considero relevantes en mi formación. El objetivo de este proceso es
encontrar los momentos que marcaron
mi relación con
el mundo de la docencia y como ésta mirada se fue válidando tanto para mi como
para mis colegas y alumnos. Esta relación con el mundo nuevo de ser maestra es
una construcción constituida por proyecciones propias y representaciones, las
cuales están determinadas en la memoria por mis propias vivencias, todo está marcado
por mis recuerdos y también por lo olvidado de esas experiencias, por mis
interpretaciones, por las acciones y pensamientos que enmarcan todo
constantemente. En definitiva creo que cada experiencia que como personas
vivimos, se encuentran dentro nuestro ser, somos producto y a la vez
productores del mundo social en el cual estamos insertos. Te invito a recorrer
esta historia conmigo.
Para empezar, cuando comencé el profesorado
pensaba enseñar en escuelas secundarias, trabajar con adolescentes que tengan
ganas de aprender sobre el mundo apasionante de la comunicación, las redes con
las que están constantemente vinculados y los mundos que se pueden tejer cuando
éstas son utilizadas, pero lo que más me movilizó fue la idea de poder comprobar
a la mayoría de los adultos mayores que están equivocados, cuando aseguran que
ésta generación y todas las que vienen están perdidas (ya que es una frase
común para mis oídos escuchar que los jóvenes de antes eran los que tenían
ganas de estudiar y trabajar; los de ahora solo quieren estar al frente de una
computadora o todo el día con los celulares), esto me motiva a desear trabajar
como docente porque sé que esas frases trilladas no son ciertas, los jóvenes de
hoy si tienen ganas de estudiar y trabajar; aunque el contexto los determina
siempre. Entonces; deseo ser educadora para incentivar esas cabezas frescas que
se pueden formar positivamente, con ideas nuevas y proyecciones con las cuales
se pueda enfocar la mirada de lxs jóvenes hacia un futuro prometedor.
Para continuar, durante el cursado conocí un
grupo de chicxs; que en primera instancia consideré como equipo de trabajo con
los cuales compartiría prácticos y algunas que otras experiencias, sin embargo,
mientras iban pasando los meses, éste se hizo cada vez más unido y dinámico, progresivamente
se transformó en un grupo de amigxs. Realmente no lo esperaba, nuevos amigos y nuevos
mundos se abrieron ante mí, nuevas perspectivas de todo, no solo de la comunicación
y la educación sino de la vida misma.
Asimismo, con una perspectiva más enriquecida
seguía pensando en la educación a partir de la comunicación; pero durante el
cuatrimestre sentí que algo cambió, ya no quería ser una comunicadora enseñando
en las escuelas secundarias (porque cuando lo pensaba siempre era primero
comunicadora) sino una comunicadora-educadora, entendí a partir del trabajo en
clases de intercambio con los docentes y compañeros donde analizamos ¿cuál es
el objeto del comunicador en la docencia? ¿Qué quiero enseñar? ¿Por qué? Surgieron
un sin número de preguntas más….comencé a darme cuenta que el taller era una
construcción personal, individual y a la vez grupal, hice reflexiones sobre los
aportes del taller, la práctica educativa y sobre los docentes, los contextos;
entonces me di cuenta que era esencial en mi desarrollo el diálogo con las
experiencias propias y las de otros docentes, la construcción que había
desarrollado como alumna en diferentes disciplinas, las experiencias de mis
compañeros del taller sobre los temas trabajados y sobre las cuestiones
educativas individuales y grupales, eran el comienzo de la caja de herramientas
con las cual me estaba armando para elaborar los marcos referenciales propios que
me permitirían reflexionar e intervenir con un diálogo interno como elemento
esencial para construir mi bibliografía como profesora. Se trataba de algo
mucho más profundo, no era ser comunicadora social enseñando en secundarios,
¡sino formarme responsablemente como docente!
No obstante, mi primer contacto con la docencia
fue en jardín de infantes, se llamaba ¨Patito Feo¨, se encontraba en la zona
sur de la ciudad de Córdoba, allí la señorita Pina y la señorita Sandra, fueron
mis soles, de pequeña vivía junto a mis padres en la casa de mi abuela paterna,
donde convivíamos con cinco hermanos solteros de mi padre; que según cuentan se
casó con mi mamá por que quedó embarazada y no tenían un céntimo partido por la
mitad (con el paso del tiempo recalcaron que se casaron por amor) …como decía,
en esa casa yo era la reina, ¨malcriada¨ según dicen por todos mis tíos
solteros, recibía regalos casi todos los días y cuando mi madre me ponía en
penitencia, mi abuela o alguno de mis tíos me sacaba a escondidas, así yo era
feliz. En consecuencia, por que querría una niña que lo tenía todo compartir
juguetes con niños desconocidos, aprender reglas, horarios y un sin número de
cosas nuevas; ¿que en mi casa no debía hacer? Allí mi seño Pina y Sandra, me
llevaron dulce y amablemente de la mano por el recorrido de compartir con otros
niños, de entender que los juguetes no eran todos míos y que era más divertido
jugar con niños que con adultos, jamás me voy a olvidar de la paciencia y el amor
con el que me acompañaron. Este proceso fue muy válido para entender que es más
fácil trabajar en equipo y que muchas cabezas piensan más y mejor que una,
trabajar en equipo te inserta en una sociedad donde se convive con un montón de
experiencias, que te van formando.
En igual forma, como la primera experiencia
en jardín me encontré en el Taller l, compartiendo conocimientos, ideas,
recibiendo otras miradas sobre la educación y en que se relacionaba con la
comunicación, como podríamos caminar desde comunicadorxs hacia educadorxs. ¿Estaba
formando parte de una tribu nueva?, estoy convencida que los diferentes
contextos de mis colegas enriquecen el mío propio, a sabiendas según el texto
de investigación de Tony Becher las diversas disciplinas implican el trazado de
un mapa de conocimiento y de preparación académica que caracteriza a los que
habitan y cultivan estas diferentes áreas del saber.
En este proceso comencé a transitar la idea de
Educomunicación que según las palabras del autor Ángel Barbas Coslado, la misma
se considera como un campo de estudio interdisciplinar y transdiciplinar…¨Educación
en materia de comunicación, didáctica de los medios, comunicación educativa,
alfabetización mediática o pedagogía de la comunicación¨, esto me permitió
pensar en traslar mi postura de comunicadora hacia la de comunicadora-educadora;
comencé a concebirme como docente.
Para ilustrar esto, considero que
los pensamientos en general están supeditados en su desarrollo a las características
que tienen los escenarios en los cuales se desarrollan, Marx y Engels, afirmaban
que son las formas de vida material de los hombres y en general el carácter que
tiene una sociedad concreta los que le dan coherencia y sustento a toda forma
ideológica, es decir a toda forma de pensar. La educomunicación esta
estrechamente relacionada con su contexto histórico, social y cultural, como
cada ser humano, como cada alumnx, como cada uno de nosotros.
Por consiguiente, pienso que mi contexto me
determinó como persona, como mujer; para ejemplificar esto y siguiendo el hilo
de mis narraciones, cuando pequeña recuerdo importante ir a bailar danza
clásica, yo no sabía si quería ser bailarina clásica, ni si quería usar un tutú
y mucho menos si me gustaría bailar en el teatro, pero cuando entrenaba en el
salón de baile y observaba a mi maestra, su elegancia cuando me enseñaba las posturas
de danza; allí en ese mismo instante, con tanta perfección y elegancia …yo
quería ser bailarina!. Con el tiempo y tanto ensayo terminé bailando en el teatro,
mis padres y mi abuela feliz, entendí que lo que decía mi maestra de danza
tenía sentido, practicar me haría una buena bailarina y la disciplina te sirve
en todos los ámbitos de tu vida me decía siempre, Tenía razón. Jamás se me
ocurrió refutar eso, lo tomé como definitivo.Yo deseo que mis alumnos
cuestionen, pregunten, refuten, se
involucren, aprendan.
Debido a esto, hoy entendemos que el rol de
docente se fue modificando, hoy las nuevas tecnologías y los cambios en los
modos de percepción quizá hace que la creatividad del educador deba alimentarse
de visiones, ideas ya que los valores y la escuela son distintos, hoy tenemos
ante nuestro el reto de estimular nuevas formas de experimentación y creación
para nuestros alumnos. Según palabras de María Teresa Quiróz en su ensayo
¨Educar en la comunicación/comunicar en la educación¨ plantea ¨la relación del
educando con la realidad, tradicionalmente planteada a través de su experiencia
personal y sensible y por todo aquello que la familia y especialmente el
maestro en la escuela proporcionaba, administrando la información y los modelos
de interpretación de la realidad, que es hoy en día distinta¨.
Tenemos un gran desafío por delante, debemos
incentivar a nuestros alumnos, lograr que jóvenes alborotados por sus hormonas,
ideas, vivencias aprendan.
Así de la misma manera, concibo la educación
como un acto de alcanzar al otro, llegar a otra persona desde la argumentación,
en donde como docente logremos establecer una relación de conocimientos para
así alcanzar a nuestros alumnos; ese es mi objetivo.
A tener en cuenta, en el origen del sistema
educativo se hablaba de un sujeto homogéneo que debía alcanzar el conocimiento,
hoy en día el sistema educativo debe llegar a sujetos diversos. Con respecto a
esto,el autor Joge Huergo considera: ¨¿es posible educar hoy?, quiza nos pueda
asaltar la tentación de elaborar una propuespuesta racionalizadora, normativa y
regularizativa de las prácticas educativas respecto al desorden cultural
emparentado con las nuevas formas de la comunicación. Las obsesiones
pedagógicas que ligan a la educación con una escolarización con sentido de
disciplinamiento, han insistido en organizar racionalmente la revoltura
cultural, cuando no la han negado….de allí nuestra respuesta iría por el lado
de la ¨comunicación para la educación¨entendida como por un lado la
incorporación de medios de comunicación en la educación y por otro lado como un
cúmulo de estrategias que tienden a una armonía en la comunicación para
favorecer la tarea educativa.
Hoy el contexto cambió, la educación cambió,
los jóvenes cambiaron, las familias cambiaron, las relaciones cambiaron. Un
ejemplo de esto me lleva a mi época de la secuandaria donde tenía una profesora
de álgebra ruso-argentina, quien se empecinó en que yo aprendiera álgebra a
pesar de mi insitencia con que no me gustaba la matemática, como toda
adolescente discutía y en un momento crítico de una discusión le grité: jamás voy
a aprender álgebra!! Y ella con sus ojos verdes saltones y su boca mal pintada
me dijo: ¨ochen brutosky!-no entendía ruso pero si entendí que me dijo bruta-al
parecer abrí mucho los ojos por lo cual ella respiró profundo y me dijo: es
solo cuestión de práctica y como que me llamo Margot vas a aprender álgebra, a
lo cual me negué rotundamente, ya por esa época consideraba estudiar algo
relacionado con la lengua que era la materia con la que me gustaba trabajar.
Entonces la señora Margot, como si fuera la última tarea de su vida, se propuso
enseñarme álgebra, para eso me hacía pasar cada día al frente y escribir en el
pizarrón, hacer alrrededor de 30 ejercicios diarios de tarea, los cuales
revisaba antes de comenzar las clases con mi curso, ésto generó un espacio de
intercambio, en principio de consulta y luego de aprendizaje constante, cada
vez me daba ejercicios mas difíciles y me decía que seguramente no podría
resolverlos, yo volvía a mi casa y lo único que deseaba era resolverlos, llegué
a llevarme 70 ejercicios diarios de tarea.
Saqué 10 en cada exámen de álgebra, por primera
vez en mi vida aprendí a desarrollar ejercicios matemáticos y además entendí la
pasión de los números por mi profesora Margot, entender fue apasionante, pero
no quería estudiar definitivamente matemáticas.
Con el paso de los años me encontré con ella
en la Dirección general de rentas, ella ya adulta mayor y recordando esas
épocas se sonrrió y me dijo: jamás voy a olvidarme de la primera vez que pude
contagiarle a una alumna la pasión por el algebra aunque sea por un año. Me
sentí tan orgullosa de mis ejercicios. Yo quiero generar esa pasión en las
prácticas con mis alumnos, enseñarles a hacer un diario, un programa de radio y
que se involucren en un proceso creativo que los lleve a elaborar sus propias
ideas, hacerles entender que es posible crear y apasionarse.
Todo lo
antes mencionado me hace pensar ¿Entonces cuál es nuestro rol como docentes?
Nada más apropiado para aclarar esto es pensar que un estudiante se involucra y
despierta su motivación cuando es capaz de resignificar los contenidos, esto
indica que es necesaria la reelaboración de los conceptos y reformulación a
través del lenguaje oral y escrito. Cuando una persona es capaz de
reconceptualizar, reelaborar y expresar una idea , quiere decir que hubo
apropiación y comprensión. Sin embargo, el docente debe entender que el alumno
trabajará sobre sus conocimientos previos, sobre su forma de entender el mundo
(cultura) y las relaciones que en él existen; entonces es importante aspirar a
que los aprendizajes sean lo más significativos posibles para ellos.
Según mi punto de vista, desde la perspectiva del manejo de
los contenidos y las mediaciones, es importante considerar que existen
profesores que pasan por alto algunos temas, otros que a veces los introducen
de manera superficial o los transmiten en forma errónea solo para cumplir con
el programa que le fue asignado, pero sin tomarse el tiempo para detenerse a
explicar de manera concreta un poco más los interrogantes que surgen en los
educandos; esta situación se agrava en los casos de los textos, las guías y
materiales pedagógicos en general, lo cual no contribuyen lo suficiente para el
cumplimiento satisfactorio de los compromisos, debido entre otras razones a la
pobreza de contenido, a la obsolescencia producto del uso continuado, período
tras periodo, sin ningún tipo de modificación. Esta situación o la
carencia absoluta de ayudas didácticas en el aula, dificulta el logro de los
objetivos específicos de las diversas áreas de formación, y sobre todo
incrementa los niveles de insatisfacción de los docentes y estudiantes para con
los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Como reflexión de esto, mirando
hacia mis años de estudiante universitaria quería informar, ser periodista,
comunicadora social, me apasionaba las herramientas que se utilizaban en la
carrera pero sobre todo la amplitud de la misma. Durante el cuarto año de
cursado me inscribí como ayudante en la cátedra de producción audiovisual l ;con
la profesora Nora Nespral, me encantaba la materia y la forma en que se dictaba
a los alumnos, normalmente se realizaba una gran ronda donde cada grupo
expresaba sobre que tema deseaba realizar un documental, y así entre todos
aportabamos a los documentales de todos, pero lo que mas me gustó fueron las
reuniones previas a las clases donde la docente y los ayudantes de cátedra
trabajabamos los temas a desarrollar en el día, allí aprendí mucho mas que en
las clases mismas; como ejemplo de ésto la
autora Andrea Alliaud afirma en su texto ¨la formación de los docentes¨ se
vuelve del todo necesario , concebir los espacios escolares y universitarios
como ámbitos formativos para los docentes, tanto para los que están atravesando
procesos de preparación inicial como para aquellos que ya están trabajando¨.
Insisto, para mí fue altamente formativa la experiencia de intercambio con la docente
y otros ayudantes de cátedra en la previa a la clase misma, como lo fue el
Taller Docente l , me permitió concebir la tarea de educadora como un espacio
de intercambio y formación a partir de la relación con los demás docentes y
colegas.
Del mismo modo considero que éste mismo
espacio de intercambio se generó durante el cursado de la materia Taller I,
analizar y pensarme como docente, a partir del video proyectado Escuela de
maestros, un día en la vida de un maestro- canal Encuentro; además de tener en
cuenta donde me gustaría trabajar como docente y por que, hizo tomarme el
tiempo, sentarme, parar, pensar que docente quiero ser. Considero que es
importante ser una docente que transmita pasión en los contenidos que imparte a
sus alumnos, para así tratar de generar un cambio aunque sea minúsculo en lxs
jovenes estudiante.
Finalmente luego de analizar diferentes
experiencias vividas, considero que mis proyecciones como maestra serán
trabajar buscando elementos que logren crear un espacio de intercambio, de
fomento de valores, donde mis alumnos se encuentren libres, acompañados lo cual
los motive a generar productos o conocimientos que los apasione y direccione
hacia una vida positiva y con proyectos posibles de cumplir. Como soy una gran
soñadora, también pretendo formar personas seguras de si mismas y de sus
conocimientos, capaces de sortear los diferentes desafíos que de seguro
aparecerán.Pero además, quiero ser una docente alegre, apasionada, capaz de
trasnmitir conocimientos válidos para mis alumnos y para mi misma. Pero sobre
todo una docente capaz de llegar al otro, tanto como para dejar en ellos la
semilla de la posibilidad de crear lo que desean en sus vidas.
